Permiten determinar el nivel de presión que ejerce un fluido dentro de un espacio definido.
Ayudan a detectar la presencia de un objeto y su cercanía con el punto de referencia (usualmente el mismo sensor).
Reciben ondas acústicas en el ambiente producto de las ondas mecánicas que se generan a partir de las oscilaciones de precio de aire y, dependiendo de los niveles de intensidad para los que esté programada su respuesta.
Son los más utilizados dentro del ámbito industrial y ayudan a medir la diferencia de energía calórica que existe entre un punto de referencia y el campo que se está midiendo.
Los sensores de velocidad ayudan a detectar el lapso de tiempo que existe entre los cambios de posición de un objeto.
Tal como lo indica su nombre, permiten medir la posición lineal o angular de un objeto con respecto a un plano.
Un sensor de luz es un dispositivo capaz de percibir la luz ambiental (o la que se origina de un punto en concreto)
Los sensores de humedad permiten medir la temperatura y la cantidad de humedad relativa en el aire dentro de un espacio específico.
Pueden percibir impulsos lumínicos y decodificar la intensidad de frecuencia de estos.
Sensores de frecuencia de luz
Los sensores de distancia permiten medir cuánto espacio separa un punto de otro.