Zygmunt Bauman describe como el amor y las relaciones interpersonales en la actualidad son más volátiles y con tendencia a ser muy acelerado impidiendo disfrutar de algunos detalles de la vida.
Aquél "amor líquido" se caracteríza por: Ser un tipo de amor tanto propio cómo para con el otro en constante cambio, por lo cual aquellas relaciones que generen algún tipo de atadura son rechazadas y dejadas de lado.
Cómo ejemplo de este estilo de amor se meciona, la búsqueda constante de una pareja que sirva de apoyo emocional, sin siquiera ponerse a pensar en que es necesario aceptarse primero a sí mismo que buscar a alguien que lo haga.
Lo que se aprende en realidad no es a amar; sino a tratar a las personas lo cual para Bauman son conceptos muy distintos. Todo aquel aprendizaje para el trato de las personas se vuelve un ciclo en la vida de las personas o como él lo llama "un ciclo de convivencia" para llevarse bien con el otro.
El amor y la muerte según Bauman son cosas únicas en la vida de una persona; dice que así cómo no se puede aprender a morir, no se puede aprender a amar. A pesar de qué en ocasiones se crea tener mas dominio del amor, siempre se tendrá el mismo.
Algúnas de las causas de que se generen este tipo de relaciones, dice Bauman que son: Baja autoestima e inseguridades, miedo a sentirse atado y a tomar decisiones teniendo en cuenta a otra persona.